Organic Manifiesto

El respeto absoluto por nuestro entorno es un asunto de conciencia. Estamos hablando de la Casa Común que compartimos los seres vivos de este planeta; no es suficiente con mantener lo que hemos heredado, hay que actuar para mejorarla.

#Bodegas

Estamos transformando nuestras viñas para su cultivo con criterios ecológicos y pensando zona a zona en cómo actuar más allá de las certificaciones actualmente vigentes. La reducción de rendimientos es un asunto fundamental que claramente afecta a la sostenibilidad, riqueza e integración en el ciclo natural de nuestra actividad y es un asunto que no se ha abordado con la suficiente profundidad. Hemos descubierto que, con compromiso, los criterios de elaboración orgánica lejos de suponer un inconveniente, acentúan la singularidad, la originalidad y la pasión que ponemos en nuestro trabajo. La ilusión por enriquecer la vida de los suelos que trabajamos se está convirtiendo en una saludable obsesión. Sabemos que de ahí surge una parte fundamental de la magia.

Actuamos también en campos relacionados con el embalaje, reduciendo en la medida de lo posible el uso de productos derivados del petróleo, la reducción de residuos, la reducción en el uso de combustibles fósiles, la conservación de temperaturas utilizando métodos naturales para reducir consumos y la transformación a renovable de la energía necesaria.

Hace unos años llegamos a la conclusión de que tenemos que interpretar a la Naturaleza más que intentar dominarla. Somos responsables de la riqueza de nuestros suelos y de la limpieza y futuro de nuestro entorno no sólo porque imaginemos un futuro mejor para nuestros hijos, sino también porque hemos comprobado muy claramente que la singularidad, originalidad, autenticidad, nivel técnico y sentimiento de nuestro trabajo mejora sustancialmente. Las incertidumbres acerca de la evolución de lo que se está definiendo como cambio climático serían más que suficientes para que todos los habitantes de la Casa hiciéramos un esfuerzo definitivo, pero no me cansaré de decir que debemos convencer con todos los argumentos posibles también a los que con motivo puedan conservar cierto escepticismo. La belleza natural de maravillosos parajes de nuestro planeta no debería verse afectada por los millones de toneladas de plástico que se han propagado por el planeta como una plaga. Los niveles de polución que se sufren en muchos lugares del mundo no sólo afectan al clima o al medioambiente, son un asunto de salud pública y de higiene y por lo tanto, de civilización y cultura. No hay una sola cultura que no aprecie la pulcritud y la higiene. Sin darnos cuenta hemos acabado tolerando en los espacios comunes lo que no se nos pasaría por la cabeza aceptar para nuestras propias casas.

El hombre es capaz de crear comodidades absolutamente compatibles con su entorno natural. Muchos de los mejores avances recientes responden a esa motivación. Sólo es un problema de voluntad, ingenio y esfuerzo. Cuando logras entender la naturaleza lo suficiente como para poder trabajar con ella para lograr mejorar tu propia vida sin desgastar de forma irremediable ni sus recursos ni su belleza, se logran satisfacciones difíciles de comparar. Nuestra actividad nos da todos los días la oportunidad de generar un medio culturalmente avanzado de creación de bienestar y alegría, cuidando y mejorando nuestro entorno. No todos los sectores de actividad dan oportunidades tan evidentes, pero es nuestra obligación transmitir la alegría que se experimenta cuando eso se logra, aunque sea sólo con pequeños detalles.

Desde el punto de vista más pragmático posible, estoy absolutamente convencido de que se vive mejor limpio que sucio. Para el caso, diría que hasta tolerable, de que alguien decidiese no cuidar su higiene personal, su falta de cuidado no debería afectar sin embargo al resto de seres vivos que le rodean, ni tampoco a los seres vivos que nos sucederán. Para los que estén dispuestos a apreciar y disfrutar las riquezas naturales de este mundo sólo hace falta recordarlas en cada acto que directa o indirectamente las ponga en peligro.

Lo importante es sin embargo que el mayor número posible de humanos de este planeta llegue a la conclusión de que merece la pena vivir en un mundo mejor, más limpio, más bonito, más sano y más justo. Crear una burbuja orgánica no resuelve el problema ni garantiza una vida digna para nuestros hijos. Nuestras actuaciones deben afectar a la globalidad y el mensaje debe ser propagado de forma rápida y efectiva. No es verdad que este cambio de mentalidad pueda afectar negativamente a nuestra calidad de vida. Somos una prueba bebible de que el cambio de mentalidad afecta maravillosamente bien a nuestra felicidad y estilo de vida.